Materia y memoria: tesoros patrimoniales de la Universidad de Chile

E l miércoles 1 de abril de 1863, el diario El Ferro- carril iniciaba la sección “Hechos Diversos” con la siguiente nota: “Edificio de la Universidad. El lunes de esta semana se dio principio a la construcción de ese edificio en el espacio de terreno ubicado en la acera de la Alameda de las Delicias, entre las calles Nueva y Vieja de San Diego. Se nos dice que la obra será monumental; que las murallas del primer orden del edificio, serán de sólida albañile- ría…”. Este terreno -en la columna vertebral de la ciudad capital, antiguo brazo del río Mapocho- nos remite a la historia de los franciscanos que funda- ron en él, en 1678, el Colegio de San Diego de Alca- lá. La Universidad de Chile, creada en 1842 por Ley del 19 de noviembre durante la presidencia de don Manuel Bulnes, e inaugurada solemnemente el 17 de septiembre de 1843 bajo la rectoría de don An- drés Bello, no contaba con edificio propio, siendo el Instituto Nacional su sede provisoria entre 1844 y 1850. Ese mismo año, el gobierno autorizó los fon- dos destinados a la construcción del “Palacio de la Universidad”. En 1863, bajo la guía del diseño rea- lizado por el arquitecto Lucien Ambroise Hénault, se inician las obras que finalizan en 1872 a cargo del destacado arquitecto nacional Fermín Viva- ceta. La Universidad se mudó a su casa definitiva en 1873, siendo rector Manuel Antonio Tocornal. Fue declarada Monumento Nacional el 7 de enero de 1974. 1. La iglesia de San Diego, visible aún en esta fotografía de 1872, constituyó por años un hito arquitectónico relevante y sobresaliente de la antigua Alameda junto con el Palacio Universitario. En las imágenes de 1949 y 1954 respectiva- mente, pueden verse las antiguas ubicaciones de la estatua de Andrés Bello y el monumento a los hermanos Amunátegui, hoy en la plazoleta de la calle Arturo Prat. 10

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